Oferta de clases

Oferta de clases

Al igual que en el resto de nuestros talleres de folklore, en  reservaremos un espacio para el necesario acercamiento y sensibilización con la cultura de la que proviene la danza a estudiar, así como su música, indumentaria, origen, etc.

Expresión Corporal para niños

Todo contacto de la persona con el mundo exterior se establece a partir del propio cuerpo. Por ello, el proceso de formación y desarrollo de la capacidad intelectual y psíquica del niño sería incompleto si solo se atendiera al área cognitiva; el niño no solo debe pensar, sino también percibir, sentir y vivir. Con estas sesiones se desarrollará su expresión, potenciando la sensibilidad y las posibilidades creativas de cada niño. El objeto de los diversos ejercicios que se realizarán en este tipo de trabajo se centrará en los siguientes puntos:

  • Toma de conciencia corporal.
  • Desarrollo del sentido de la orientación, lateralidad y equilibrio.
  • Desarrollo de la capacidad de atención del niño.
  • Desarrollo del sentido rítmico, temporal y espacial.
  • Desarrollo de la sensibilidad y la imaginación.
  • Comunicación y relación con los compañeros de una manera activa y sensible.

Actualmente contamos con un grupo con edades comprendidas desde 2 años y medio hasta 11 años, en horario de lunes y miércoles desde 17 a 20h.

Danza Polinesia

Dentro de las danzas de polinesia podemos encontrar la tahitiana, hawaiana y maorí. Aunque desarrollaremos el estudio de todas ellas, en este 2010 nos adentraremos primeramente en tahitiano. Antes de desarrollarse el lenguaje escrito en Tahití, las historias acerca de la creación del mundo, los dioses, sus antepasados y toda su cultura se transmitía a través de sus cantos y su música. Estas leyendas comenzaron a ser contadas no sólo por medio del canto, sino a través de la danza acompañada de música de sus tradicionales tambores. Podríamos clasificar de forma sencilla a la danza tahitiana en dos grandes grupos:

  1. Las OTEAS que corresponden a una danza en principio reservada para los hombres, aunque actualmente hay oteas mixtas y femeninas. De carácter guerrero, se acompaña sólo de percusión y se baila en filas. Los pasos masculino y femenino son totalmente diferentes: el principal de los hombres es el paoti, que consiste en flexionar las piernas y juntar las rodillas. En las chicas es el vivo movimiento de las caderas, provocado por la flexión alternativa de las rodillas.
  2. Las APARIMAS que serían una narración bailada, en la cual el movimiento de las manos juega un gran papel interpretando la historia cantada de temas de la vida cotidiana, con acompañamiento de tambores, guitarras y ukeleles. Esta sería una danza expresiva de ritmos suaves. La palabra aparima proviene de ‘apa (beso) y rima (manos).

Danza Oriental

Primero dedicada a los dioses. Luego expresión de alegría del pueblo en sus bodas, funerales, en los partos, al recoger la cosecha…

Un origen religioso. Sensual pero no sexual. Con el espíritu y no sólo con el cuerpo. Os presentamos una auténtica reliquia en expansión, una fusión de danzas que sumergida en un mosaico de culturas a través de los siglos ha sabido mantenerse viva y en constante evolución, una madre milenaria que nos moviliza desde lo más profundo del ser femenino.

Las diferentes teorías relativas al origen de esta danza convergen en un punto: es fruto de la conjunción e intercambio de culturas dado durante siglos en zonas del Mediterráneo y Oriente Medio. Hoy esta danza ha dejado de ser un conglomerado de pasos folklóricos de Egipto, Jordania, Turquía, Líbano, Túnez, Iraq, etc. y está enriquecida con elementos de la India, norte de África, de la Danza Clásica Occidental, de la Danza Contemporánea así como de otras influencias más modernas; por este motivo en  nos decantamos a enmarcar la danza del vientre como parte de la danza oriental.

Edad y condición física quedan en un segundo plano. Si bien la danza se vuelve más espectacular con posturas que rozan la acrobacia, no configuran su esencia. Es una de las ventajas de esta disciplina: un disfrute prolongable de por vida; niñas, adolescentes, mujeres de edad avanzada o incluso embarazadas pueden aprender danza oriental y aplicarla a sus vidas con distintos objetivos.

Acercarse a esta danza requiere una cierta predisposición de espíritu. No se trata sólo de aprender los movimientos, sino de acercarse a otra cultura, a otra música, a otros paisajes y formas de vida, a otros códigos.

Artes en Movimiento

 propone en primicia un bloque de sesiones donde podremos disfrutar un cóctel de contenidos tan diversos como música y movimiento, danzas del renacimiento, danza y artes plásticas, expresión corporal, danzas tradicionales del mundo, improvisación y composición de movimiento, etc. Tan diversa propuesta estará adaptada para cada grupo de edad (niños, adultos y mayores).

“La música y la poesía existen en el tiempo, la pintura y la escultura en el espacio. Pero la danza vive en el tiempo y en el espacio. El creador y lo creado siguen siendo en ella una cosa única e idéntica. Los diseños rítmicos del movimiento, el sentido plástico del espacio, la representación animada de un mundo visto e imaginado, todo ello lo crea el hombre en su cuerpo por medio de la danza, para manifestar sus experiencias interiores.”

Apoyándonos en estas palabras de C. Sachs trasladaremos este espíritu utilizando la danza también como un nexo entre diferentes artes, y aprovecharemos para hacer un recorrido temporal y geográfico donde buscaremos los variados sabores y escenarios culturales que enmarcan la danza como reflejo de una sociedad determinada.

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